AMARSE A UNO MISMO
¿Qué es quererse a uno mismo?
El amor a uno mismo es el nivel de autoestima que poseemos, es el amor propio y lo ejercemos cuando nos escuchamos, nos valoramos, nos respetamos y nos colocamos en primer lugar sin afectar a los demás. Es el respeto, amor y cuidado que nos manifestamos y que nos proporcionamos en una justa medida, ya que al amarnos no estamos afectando a nadie más, de hecho cuando afectamos a otros eso ya no es amor propio si no egoísmo puro por que pasamos por encima de los demás y no se trata de eso.
Quererse a uno mismo es cuando tenemos un dialogo interno en el cual aprendemos a escuchar esa voz interior que nos dice cuando algo no anda bien, esa voz que nos auto confirma o descalifica si hacemos algo en contra de nuestros valores y principios. Dejando a un lado la culpa y asumiendo la responsabilidad de nuestros actos, una persona que se quiere y se respeta, respeta y valora a los demás.
Es cuando satisfacemos nuestras necesidades sin perjudicar o lastimar a alguien más, cuando sabemos decir no, si es que realmente queremos decir NO. Cuando no nos dejamos manipular o someter por otra persona o por los intereses ajenos. También cuando sabemos expresar nuestras necesidades claramente y no intentamos manipular o forzar a alguien para conseguir lo que deseamos. Cuando somos conscientes y responsables de nuestros actos.
La diferencia del amor propio y el egoísmo
Se puede mal interpretar el amor propio y caer en el egoísmo, una persona egoísta es aquella que sólo se mira a si misma, que creé que los demás sin importar quienes sean deben estar al pendiente de su situación, no se cuenta con ellos ni en las buenas ni en las malas, por ejemplo llaman para contar sus problemas creyendo que son los únicos en el mundo que los tienen, no se interesan por lo que sucede a su alrededor, ni tampoco por lo que les sucede a sus seres cercanos. Tienden a ser exigentes y demandan atención, cariño y/o cosas materiales, son poco o nada empáticos. Están centrados en ellos mismos en exceso. Pueden llegar a utilizar a los demás, no ofrecen nada desinteresadamente, tienen baja autoestima, pueden llegar a tener baja tolerancia a la frustración y a las dificultades cotidianas. Buscan satisfacer sus necesidades a toda costa incluso manipulando o forzando la situación.
El amor a uno mismo esta en el interior del ser, tiene que ver con la parte interna y mental de cada persona, es como se trata, como se habla a sí mismo y a los demás, no tiene que ver con el tipo de automóvil, casa, escuela, trabajo, ingreso o marca de ropa que se utiliza. Es un estado de bienestar, aceptación, respeto y consciencia de nosotros mismos. Es el respeto por nuestros derechos y los de los demás, es la búsqueda de la tranquilidad y auto superación.
El origen del amor a uno mismo
El infante aprende a mirarse a sí mismo como lo miran sus padres, así como el niño percibe como lo ven en sus primeros años de vida, a si aprenderá a verse a sí mismo. Si lo miran con amor y respeto se valorara con amor y respeto, si le prestan atención sabrá que es importante, si lo hacen sentir valioso se sentirá valioso. Si le dan la importancia al satisfacer sus necesidades el niño se sentirá valioso e importante. Los cuidados que se les proporcionan a los niños, más adelante cuando crezcan se los proporcionaran a sí mismo.
Cuando una persona tiene una infancia difícil y carece de cuidados para forjar su autoestima, cuando crece y se convierte en adulto puede proporcionarse esos cuidados y atenciones para salvar su autoestima y cultivar el amor propio. Lo que no hacen los padres lo puede hacer el para sanar esa parte que pudiera faltarle, ya que se tiene así mismo y a los demás compañeros de vida para cultivar su propio amor.
Como mejorar el amor propio
Creando y fomentando relaciones enriquecedoras que nos ayuden a ser mejores y que no disminuyan nuestro amor y respeto propio, así como también apoyar y dejar ser a la otra persona, ya que nadie es dueño de nadie, solo somos compañeros de camino.
Aprendiendo de nuestros errores y aceptando lo que no nos gusta, haciendo el esfuerzo necesario para cambiarlo, siendo realistas acerca de este cambio. Dejar de exigirnos demasiado y también liberando a los demás de nuestras exigencias.
Dialogando con uno mismo ya sea por medio de reflexión, introspección o meditación. Dedicando tiempo para cuidar nuestro cuerpo, cuidando lo que consumimos tanto de manera física como de manera intelectual, ya que no todo lo que hay en el exterior necesariamente nos hace bien. Seamos selectivos y aceptemos lo que nos beneficia y que nos hace sentir plenos y felices, bajando el nivel de preocupaciones y de estrés por cosas que muchas veces ni siquiera están dentro de nuestro control.
Amemos y cuidemos nuestro cuerpo tanto de manera física como de manera mental, ya que somos mente, cuerpo y espíritu, somos más completos de lo que parece, busquemos alimentos sanos para nuestra mente, aceptemos nuestros sentimientos y reconozcamos nuestras emociones.
Seamos
libres de elegir lo que consideremos mejor para nosotros mismos, esta libertad
se acompaña de responsabilidad, elegimos a cada momento de nuestra vida, por
ello aceptemos la responsabilidad de nuestros actos y nuestras decisiones.
Comentarios
Publicar un comentario